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Bienvenida a los participantes del 53° Congreso Internacional de Americanistas
Es un placer para mí, a nombre del Comité Organizador, darle la más cordial bienvenida al 53º Congreso Internacional de Americanistas a realizarse en la ciudad de México, con sede académica en la Universidad Iberoamericana. Desde hace más de 134 años se ha reunido un conjunto de investigadores para analizar la dinámica de las sociedades americanas. Dentro de este contexto y tradición, la historia de los Congresos Internacionales de Americanistas ha sido importante en el desarrollo de nuestro estudio sobre América. Estoy seguro de que esta reunión será fructífera y agradable para todos los participantes pues está planeada para enriquecer nuestra formación académica.
En sus inicios, el Congreso fue un esfuerzo europeo que se centró en la arqueología, historia, etnología y lingüística; y éste se ha ido transformando a lo largo del tiempo para incluir investigadores del continente americano y de otras áreas del conocimiento, respondiendo siempre a los acontecimientos históricos de cada era. En 1895 México tuvo el privilegio de hospedar el Decimoprimer Congreso, el primero realizado en este continente. Luego, con motivo del centenario de las independencias americanas en 1910 se eligieron las sedes de Buenos Aires y la ciudad de México. La reunión del Decimoséptimo Congreso, en México fue previa a las grandes conmociones sociales del siglo XX. El inicio de la Revolución Mexicana y el estallido de la Primera Guerra Mundial afectarían al desarrollo de los congresos e incidirían también en las temáticas de los mismos. En 1939, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, el congreso regresó a México y por ocho años, hasta 1947, no se reanudaron las reuniones. En el periodo de entreguerras las preocupaciones de los congresistas estaban orientadas hacia cuestiones arqueológicas, etnológicas e históricas, iniciándose también una firme preocupación por la protección del patrimonio arqueológico e histórico.
En 1962, cuando se realizó el 35º Congreso, en México, se trabajó en contextos históricos y coyunturales muy distintos a los anteriores. A la preocupación por la defensa del patrimonio histórico y arqueológico se agregaría una profunda preocupación por la preservación y el estudio de las lenguas indígenas. Los lingüistas y antropólogos aplicados se incorporaron de pleno derecho a los congresos, al igual que los especialistas en cuestiones urbanas y demográficas, iniciándose así una nueva etapa en la vida de los Congresos Internacionales de Americanistas, definiéndose con toda claridad una perspectiva inter y multidisciplinaria, que venía gestándose desde hacía varios congresos, introduciendo el estudio de los conocimientos tradicionales, y planteando también el desarrollo de simposios sobre etnobotánica, un puente entre las ciencias naturales y ambientales y las ciencias sociales e históricas.
Sólo doce años más tarde, en 1974, de nuevo en México, el Congreso planteó nuevos problemas y nuevas temáticas a las que se incorporaron con más fuerza sociólogos y politólogos. Pasados los borrascosos años setenta, los Congresos Internacionales de Americanistas continuaron con un fuerte desarrollo inter y multidisciplinario sobre el conocimiento científico de las sociedades americanas. En términos estrictos se definió a los Congresos Internacionales de Americanistas como un espacio plural y diverso donde se podían tratar los temas más complicados en un ambiente riguroso, crítico y analítico. Esto fortaleció el conocimiento científico, apoyando los procesos académicos en diferentes países.
Dentro de esta perspectiva se consolidó el Comité Organizador de este 53º Congreso Internacional de Americanistas. Hemos trabajado para innovar en la organización del Congreso, manteniendo las mejores tradiciones del mismo y haciendo particular énfasis en la diversidad y la pluralidad, definida en 1875, de esta comunidad de investigadores y académicos. Se formaron un Comité Científico y un Comité Académico plurales y multidisciplinarios que evaluaron más de 400 simposios propuestos y de los cuales fueron aprobados 366. A los coordinadores de simposio, quienes pasaron una rigurosa evaluación, se les dio la autonomía académica sobre los mismos. A la vez, abrimos el concepto de ponencias cartel para flexibilizar la convocatoria y dar cabida a otros investigadores que, por diversas razones, no estaban dentro de algún simposio. Se mantuvo el concepto de conferencias magistrales que permiten un abordaje profundo e innovador de los temas planteados a nuestros invitados, pero con énfasis en el planteamiento de nuevos problemas y desafíos que orienten la investigación. El Comité Organizador decidió retomar la edición de las Memorias del Congreso en una versión electrónica que contribuye a fortalecer los simposia, así como el trabajo que se realiza después de la reunión, mejorando la calidad de las presentaciones y permitiendo diferenciar entre el texto final y el documento de exposición. Por último, introdujimos la organización de mesas temáticas, orientadas al análisis de problemas de actualidad, y homenajes.
Numerosos investigadores, instituciones y organizaciones han cooperado al éxito del Congreso, y aunque es imposible mencionarlos a todos nos gustaría agradecer de antemano su apoyo. Es importante destacar a la Escuela Nacional de Antropología e Historia que avaló institucionalmente nuestra propuesta al Subcomité de Enlace del Comité Permanente en 2006. Igualmente, deseamos agradecer a la Universidad Iberoamericana ciudad de México, por el amplio apoyo académico, logístico e institucional, como Sede Académica.
Estamos hoy, a mediados del 2009, viviendo una realidad particular: la víspera de las celebraciones de independencias y revoluciones de varios países en medio de una crisis económica global. En este contexto, uno de los objetivos de esta reunión es estudiar la dinámica dentro de las relaciones de la americanística, no sólo dentro de las Américas sino con el mundo. Varios de los retos por los que atraviesa México actualmente son compartidos con el resto de las Américas; sirva este foro para reflexionar en torno a ellos. Por ello, hemos titulado a este Congreso con el lema de Los pueblos americanos: cambios y continuidades. La construcción de lo propio en un mundo globalizado.
De nuevo, doy la bienvenida a esta comunidad de investigadores y académicos comprometidos con la verdad y el rigor científico, aplicados al fortalecimiento del desarrollo económico y social, de los derechos humanos y colectivos de los pueblos americanos. Les deseo una agradable estancia en la ciudad de México y que estos días sean productivos para todos.
Dr. Elio Masferrer Kan
Presidente del Comité Organizador
53º Congreso Internacional de Americanistas
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Bienvenida a los participantes a la Sede Académica del 53 Congreso Internacional de Americanistas
El Congreso Internacional de Americanistas puede ser considerado como un signo del surgimiento y desarrollo de las Ciencias Sociales en tanto formas específicas de aproximarse a la realidad. Paradójicamente, su espíritu es más afín a nuestra actual condición globalizada, que a las fragmentadas sociedades nacionales de los siglos XIX y XX, que lo vieron nacer y en las que se desarrolló.
Si bien el concepto de americanismo es discutible por su poca capacidadpara organizar los diversos estudios que, en este espacio geográfico y desde las diversas disciplinas sociales y humanísticas se desarrollan, en términos heurísticos sigue ofreciendo una perspectiva privilegiada para el trabajo inter y transdisciplinar.
Tal como lo señalaban los fundadores de la Société Américaine de France, su propósito era “contribuir al progreso de los estudios etnográficos, lingüísticos e históricos relativos a las dos américas, especialmente para los tiempos anteriores a Cristóbal Colón…”. Hasta hoy, esa visión regional y etnológica, que ha caracterizado los estudios de los diversos lenguajes culturales americanos, ha persistido pese a las rupturas y cambios de paradigmas que se han dado en el tiempo.
No obstante, el progresivo incremento de la disparidad económica entre las “dos américas”, tanto como la endémica situación de pobreza e injusticia en América Latina, o el desarrollo de procesos democráticos incipientes, a veces amenazados por formas inéditas de violencia, nos interpelan también, y agudamente, en torno a la pertinencia social del trabajo académico que se desarrolla alrededor del americanismo.
Para la Universidad Iberoamericana, ser la sede de este Congreso es una magnífica oportunidad para mostrar las coincidencias de su postura académica y social, con la de muchos investigadores comprometidos con la búsqueda de respuestas de largo alcance y a gran escala a las necesidades más apremiantes de nuestra sociedad.
Bienvenidos a la Ibero, y que el éxito de esta 53 edición del Congreso, se manifieste en una eficaz contribución a un desarrollo más integral e incluyente para todos.
La Verdad Nos Hará Libres
Dr. José Morales Orozco, S. J.
Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México
